Conversación sobre "Madrid para la longevidad. Un modelo de ciudad para vivir más y mejor"

Conversación sobre «Madrid para la longevidad. Un modelo de ciudad para vivir más y mejor»

Madrid Futuro, entidad miembro del Foro por Madrid, reunió en el Círculo de Bellas Artes a más de 150 representantes de la sociedad civil, empresas, instituciones y administraciones públicas para abrir una conversación sobre uno de los grandes cambios que marcarán el futuro de las ciudades: cómo conseguir que vivir más signifique también vivir mejor.

Madrid es una de las campeonas europeas de la longevidad. Una realidad reconocida por su reflejo de la alta calidad de vida y de servicios que ofrece la capital, pero también un desafío. Madrid Futuro, miembro del Foro por Madrid, celebró en septiembre el encuentro "Madrid para la longevidad. Un modelo de ciudad para vivir más y mejor", como parte del proyecto que Madrid Futuro impulsa en torno a las Long Life Cities, con el objetivo de analizar las fortalezas y desafíos de Madrid y avanzar hacia una agenda compartida de longevidad saludable.

La longevidad ha dejado de ser únicamente un indicador demográfico o sanitario. Vivir más años transforma también la manera en la que pensamos la salud, la vivienda, el espacio público, la movilidad, el empleo, los servicios financieros, la cultura, los cuidados o las relaciones entre generaciones.

Madrid parte, además, de una posición excepcional. La esperanza de vida al nacer en la Comunidad de Madrid alcanza los 86,1 años y es la más elevada entre las regiones de la Unión Europea. Pero esta posición de partida abre una pregunta más ambiciosa: ¿qué ha hecho posible que Madrid sea una sociedad tan longeva y qué debemos hacer ahora para preservar esa ventaja y convertirla en una mayor calidad de vida?

Por qué Madrid Futuro abre esta conversación

Desde Madrid Futuro entendemos la longevidad como una cuestión de ciudad. Su impacto atraviesa prácticamente todas sus dimensiones y exige sumar perspectivas que habitualmente trabajan por separado.

Por eso, esta Conversación no se planteó como un encuentro aislado, sino como el comienzo de un trabajo compartido. El objetivo es reunir a los actores que ya trabajan —o pueden influir— en la longevidad de Madrid, comprender mejor qué está haciendo bien la ciudad, identificar los retos que permanecen abiertos y explorar cómo transformar ese conocimiento en nuevas iniciativas.

El urbanista Greg Clark situó a Madrid en la confluencia de dos grandes transformaciones que están modificando las ciudades: la revolución de la longevidad y la revolución urbana, marcada por el crecimiento y la creciente diversidad de la población.

En Madrid ambas dinámicas confluyen de una manera especialmente significativa. Es una de las grandes ciudades con mayor esperanza de vida y, al mismo tiempo, una ciudad que crece y cambia rápidamente. Esta combinación ofrece la oportunidad de convertir Madrid en un laboratorio de longevidad urbana: comprender mejor qué permite vivir más y mejor, anticipar nuevas necesidades y desarrollar soluciones que puedan ser útiles también para otras ciudades.

Clark recordó además que Madrid no parte de cero. Algunas de las condiciones que favorecen una vida larga tienen que ver con factores como el clima, la dieta mediterránea o las relaciones intergeneracionales, pero muchas otras son el resultado de decisiones colectivas relacionadas con la sanidad, el transporte público, los espacios verdes o la configuración de una ciudad compacta y transitable.

Desde ámbitos muy diferentes, las intervenciones coincidieron en una misma idea: el foco debe situarse en la calidad de vida y no únicamente en el número de años vividos. En este sentido, la reflexión aborda cuatro ejes: salud y prevención, vínculos y participación social, cultura, aprendizaje y propósito, y autonomía económica y financiera.

El encuentro es un punto de partida. La conversación sobre cómo construir un Madrid preparado para una vida más larga continúa también a través de las reflexiones y contenidos compartidos en redes.