El Ayuntamiento cederá la Serrería Belga por un plazo de 50 años a la Fundación Colección Pérez Simón, una de las colecciones privadas de arte más relevantes del mundo.
El gran eje cultural y museístico que ya es el entorno del Paseo del Prado -el denominado Paseo del Arte- albergará un nuevo centro cultural y de exposiciones. El Ayuntamiento de Madrid anunció el lunes 6 de julio que cederá por un espacio de 50 años la actual Serrería Belga a la Fundación Colección Pérez Simón, que gestiona una de las colecciones artísticas privadas más relevantes del mundo, que recorre la historia del arte desde la Edad Media hasta la actualidad. El acuerdo consolida a la capital como una de las grandes capitales culturales del mundo, en un eje histórico y artístico -el del denominado Paisaje de la Luz- que ya ha sido declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El proyecto contempla la cesión por 50 años de este espacio cultural municipal, así como las obras de adecuación del edificio al nuevo uso, que darán comienzo este año, durarán aproximadamente un año y medio y estarán financiadas en su totalidad por la fundación. La adecuación de Serrería Belga permitirá recuperar, reestructurar y acondicionar un edificio singular del Paisaje de la Luz, preservando sus valores históricos, constructivos y espaciales y adaptándolo a los estándares técnicos y museográficos de conservación que requiere una colección de primer nivel como esta. La actuación optimizará las salas de exposición, mejorará los recorridos interiores, actualizará las instalaciones de climatización, iluminación, protección contra incendios y eficiencia energética.
Más allá de la intervención sobre el edificio, el proyecto tendrá un impacto especialmente favorable en la regeneración de su entorno inmediato. Toda la planta baja se concebirá como un gran salón urbano: un espacio abierto, accesible y activo, capaz de conectar la vida interior del centro cultural con la ciudad y de reforzar la relación entre Serrería Belga, la plaza de las Letras y las calles de Cenicero y de Almadén. Con esta intervención, el edificio dejará de entenderse únicamente como contenedor cultural para convertirse también en un lugar de encuentro, estancia y actividad pública, integrado de forma natural en el entorno del Paseo del Arte. La reforma supondrá lademás la remodelación -en términos de accesibilidad, movilidad no contaminante, señalética, mobiliario urbano y espacios verdes- del entorno de la Plaza de las Letras.
En conjunto, la nueva adecuación de la Serrería Belga contribuirá a activar un enclave estratégico de Madrid, ampliando la oferta cultural de la ciudad y mejorando la calidad del espacio público en uno de sus entornos patrimoniales más relevantes. La intervención permitirá sumar a la recuperación arquitectónica del edificio una transformación urbana de gran alcance, capaz de reforzar la vitalidad del barrio, mejorar la experiencia peatonal y consolidar la plaza de las Letras y sus calles adyacentes como un nuevo foco de actividad cultural y ciudadana. /
