Según los últimos datos de Eurostat, la Comunidad de Madrid lidera el ranking europeo de esperanza de vida con 86,1 años, superando incluso a regiones tradicionalmente longevas como el cantón suizo de Ticino (85,2) o la provincia italiana de Trento (85,1).
El dato europeo coloca a Madrid muy por encima de la media de la Unión Europea, que se sitúa en 81,4 años, y confirma que España —con una media nacional de 84— sigue siendo el país más longevo de la UE. El resultado, destacan los expertos, no es casual: responde a una combinación de sanidad pública de alta calidad, dieta mediterránea y tejido social activo, tres pilares que influyen directamente en la salud y el bienestar.
Varios factores explican este liderazgo. Por un lado, la alimentación: la dieta mediterránea, rica en verduras, legumbres, aceite de oliva y pescado, es uno de los modelos nutricionales más estudiados del mundo. Decenas de investigaciones la asocian con menor riesgo cardiovascular, mejor salud intestinal y envejecimiento más lento.
También influye la fortaleza del sistema sanitario madrileño, con hospitales de referencia como La Paz, el Gregorio Marañón o el 12 de Octubre, que figuran entre los mejores de Europa. La alta densidad de recursos médicos y la rapidez en la atención sanitaria contribuyen a detectar y tratar precozmente enfermedades crónicas.
A ello se suma un estilo de vida urbano activo y socialmente conectado. Madrid es una ciudad que favorece las relaciones intergeneracionales, el paseo al aire libre y la participación comunitaria, factores que, según los gerontólogos, "retrasan la fragilidad y protegen la salud mental".
