Madrid se volcó con el Papa en  uno de los mayores retos logísticos y de hospitalidad para la capital

Madrid se volcó con el Papa en uno de los mayores retos logísticos y de hospitalidad para la capital

La visita del Papa León XIV a la capital movilizó a más de 2 millones de personas, en un reto organizativo que demostró la capacidad de acogida de la ciudad y sus habitantes.

Madrid estuvo a la altura. Desde hace semanas, la alta expectación ante la primera visita del Papa León XIV a la capital entre el 6 y el 9 de junio había puesto el listón por las nubes. Ya desde antes del primer día de las jornadas, la ciudad tenía que estar preparada para la acogida de los primeros miles de peregrinos que fueron llegando. Y tras su marcha el día 9, aún queda el desmontaje de las infraestructuras que han hecho posible el evento. En total, una semana en la que la ciudad y sus habitantes tenían que poner al máximo su capacidad de acogida, desde el alojamiento a la seguridad, pasando por la salud pública, la gestión de la movilidad o de los residuos.  

Los picos de asistencia fueron los cerca de un millón y medio de personas, según la Delegación del Gobierno, en la misa del domingo 7 celebrada en la plaza de Cibeles, el medio millón, en su mayoría jóvenes, congregado para la vigilia del sábado 6 en la plaza de Lima y las 70.000 personas que llenaron el Santiago Bernabéu en el encuentro diocesano del lunes 8. Los 18.000 voluntarios de la organización, pertrechados con un kit básico, fueron una de las claves de que todo fuera bien.

Esta afluencia masiva ha sido respondida con un despliegue sin precedentes en seguridad (con 4.000 policías municipales), protección civil (1.000 efectivos del Samur), alojamiento descentralizado (como la red de polideportivos municipales que han evitado aglomeraciones en la acogida a peregrinos) y movilidad (con el refuerzo en las líneas de EMT y el despliegue de aparcamientos para hasta 1.360 autocares repartidos también de manera descentralizada por toda la ciudad. Un despliegue que ha mostrado el músculo de Madrid para acoger grandes eventos y que ha permitido el encuentro de León XIV con la ciudad, y especialmente con la juventud.

Durante las jornadas, León XIV dialogó activamente con la juventud, aconsejándoles reflexionar sobre el impacto de las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y el valor del silencio, a la par que se resaltó la labor social de entidades como Cáritas Madrid.

Además, el papa León XIV recibió la Llave de Oro de la Villa de Madrid en calidad de jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano a manos del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, habiendo firmado el santo padre en el Libro de Honor del Ayuntamiento, en el que ha deseado "que Madrid siga siendo una ciudad acogedora e integradora, donde la vida en sociedad se inspire en los auténticos valores humanos".

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